¿POR QUÉ EXISTEN DIFERENTES ENFOQUES EN PSICOTERAPIA?
- Davide Santoro
- 28 may 2024
- 3 min de lectura
Actualizado: 1 jul 2024
Cualquiera que haya recurrido en su vida a un psicólogo/psicoterapeuta, mejor si a más de uno, seguramente habrá notado cómo existen diferencias entre un profesional y otro, a veces incluso marcadas, en su abordaje tanto desde el punto de vista teórico como en la forma de trabajar con el paciente: hay quienes son más "silenciosos", que parecen intervenir sólo de vez en cuando y se dedican sobre todo a escuchar al paciente, mientras que otros intervien y participan de forma más directiva con consejos y/o ejercicios; algunos se centran en el pasado del paciente mientras que otros se centran más en el presente; hay quienes lo llaman "tú" y quienes lo llaman "Usted". En definitiva, la gama es bastante variada. Pero ¿alguna vez te has preguntado por qué existen estas diferencias? Ya que muchas veces estas pueden hacernos sentir más o menos cómodos en la consulta/terapia.

Las razones de estas diferencias son múltiples: fundamentalmente se basan en la complejidad de la mente humana, y su naturaleza más "abstracta" en comparación con áreas como la medicina/anatomía, que son mucho más fácilmente observables y documentables. Esto ha propiciado el nacimiento de corrientes que estudian, conciben y representan la mente y su funcionamiento de maneras diferentes. A esto hay que sumarle las diferentes posiciones filosóficas e ideológicas, incluidas las históricas, desde las que se han desarrollado dichas corrientes, que inevitablemente influyen en el concepto de patología, abordaje, tratamiento, etc.
Por ejemplo, las escuelas de pensamiento psicodinámicas, que evolucionaron a partir del psicoanálisis de Freud, dan gran importancia al inconsciente y al pasado como elementos determinantes en la construcción de la psique actual y de los síntomas del paciente, y muchas veces tienen una concepción de terapia que supone un trabajo orientado a la raíz, que lleve a un cambio a través de la resolución de los problemas subyacentes. En cambio, existen enfoques como el congitivo-conductual, que proviene de los estudios iniciales del conductismo y movimientos posteriores, que favorecen un enfoque más sobre el aquí y el ahora, y sobre los procesos cognitivos que conducen al síntoma y que pretenden reestructurar estos procesos disfuncionales.

No existe un enfoque a priori mejor o más eficaz que otro: depende más que nada de qué objetivos se quiera plantear en la terapia, que se perseguirán con diferentes estrategias y técnicas: entendiendo que el objetivo común es el bienestar del paciente, y la resolución del problema que le llevó a solicitar ayuda. Sin embargo, hay pacientes que, tanto por sus circunstancias como por sus características, pueden beneficiarse más de un abordaje que de otro.
PERO ENTONCES ¿CÓMO ELIJO?
En primer lugar, siempre puedes leer un poco antes para tener una idea general del enfoque teórico de un profesional en particular, para poder orientarte.
Después, la “sintonia” que se crea entre el terapeuta y el paciente, también llamada alianza terapéutica, rapport, etc. dependiendo de la orientacuón teórica, es una relación muy particular que depende de muchos factores complejos, y que es la base de cualquier terapia eficaz. Por lo tanto, es importante que el paciente se sienta bien con el psicólogo/psicoterapeuta con el que está trabajando, y sólo podrá saberlo después de algunas sesiones. Es entonces fundamental que durante la fase de evaluación el paciente hable de estas impresiones con el profesional, el cual podrá ayudarlo a comprender si su abordaje es el más adecuado a sus necesidades clínicas.



