Es una de las preguntas más frecuentes que hacen los pacientes, sobre todo antes de empezar, y la respuesta es “Depende”.No hay una regla fija, y es imposible predeterminar una duración para cada persona, ya que cada persona es diferente, al igual que los problemas que la llevan a buscar apoyo. Algunas situaciones o problemas pueden abordarse con un enfoque breve y específico, mientras que otros requieren más tiempo, tanto para la exploración como para permitir que el paciente desarrolle los cambios necesarios para resolver el problema, algo que no se puede esperar que implemente de la noche a la mañana.En cualquier caso, la frecuencia de las sesiones podrá ser pactada en función de las posibilidades y situación del paciente, quien será libre de decidir continuar, interrumpir o modificar la duración del programa en cualquier momento y sin ningún tipo de limitación.